Con mis sentidos
Recuerdo en esa clase mi atención al profesor. Yo a veces
cerraba los ojos, porque con los ojos cerrados fluyen mejor mis sentidos. Es
como si sus palabras sonarán para mí a música. Me encanta si estoy en la
Iglesia, en un concierto, rezando el Rosario. Si cierro los ojos todo es para
mí muy especial y tiene otro sentido mucho más profundo y bello. No sé si esto es positivo o no, solo sé que
uno de mis sentidos florece más con los ojos cerrados.
Respecto al tacto, recuerdo cuando amamantaba a mis hijos,
les cogía la manita, la acariciaba, cerraba los ojos y aquella sensación era
para mi música celestial. ¡Qué hermosos recuerdos!
Otra cosa que me encanta, coger una rosa, desojarla en mis
manos, cerrar los ojos, oler su perfume, tocar sus pétalos. Para mí es una
sensación en colores.
Y así estaría hasta el infinito.
Elena
No hay comentarios:
Publicar un comentario